lunes, 28 de febrero de 2011

Young Made in India.-






No es que todos nuestros jóvenes sean unos revolucionarios que reivindiquen la izquierda perdida, lean los tratados de Trotski y se beban el marxismo en los bares y los trenes del underground. No, nuestros jóvenes por lo general son bastante borrachos (al igual que los trotskistas, en eso coinciden), se calzan una litrona diaria al ritmo de productos como Estopa o Melendi, lucen corte de pelo estética Ronaldo, visten más o menos parecido, Jack Jones y Desigual, ellas llevan a menudo el pelo frito  y serán viejos tatuados llenos de agujeros en la nariz, labios y pezones. Veremos el Imserso (si no ha quebrado) lleno de viejos medio modernos y medio abochornados, mirándose el puto dragón del antebrazo y transpirando por los boquetes que dejaron los piercings. Si llego, me daré una vuelta a ver que se cuece. Luego, hay otra gente. Obvio, en esta pluralidad caben otras especies: nuevas generaciones, gafas de pasta, nazis, camaleones, poetas, surferos, taurinos, ecologistas. De Lavapiés y del barrio de Salamanca. De Chueca y Carabanchel. Otros. Así son y así los han hecho los ingenieros sociales (yo ya no soy muy joven), diferentes entre ellos, y discrepantes de posiciones y naturaleza frente el joven de la India, tema que abordaré. India´s youth (no es un grupo indie). Los jovenes indios se aburren, eso ya me lo temía. No son como los nuestros, que follan, beben, se drogan un poco y de vez en cuando piensan en el suicidio y en el medio ambiente cuando se ponen trascendentales. Ni siquiera como los de Libia, el Cairo, o París (que lucen elegantes con sus botellas de vino bajo el brazo, como prematuros poetas, a las fiestas particulares de Republique).  Los jóvenes indios se descojonan en las redes sociales de cualquier minoría anti-patriota o de todo aquel que se pasa a Ganesha por el forro de la kurta, están siempre buscando a papá y mamá (primera prioridad, quién tuviera un hijo indio, queridos padres del universo), condenan abiertamente la homosexualidad y les da mal rollo tener relaciones prematrimoniales. ¿1955? Eso es la young people de la India. Vírgenes en el matrimonio, detractores del divorcio, oradores diarios, visionarios del críquet, poco tabaco, poco alcohol y poco deporte, salvo los varones de edad avanzada, que se ponen de Johnnie Walker hasta las trancas.
A pesar de la invasión de hambre, pobreza y desnutrición que les asola de Kerala a Punjab, apenas un 8% lo considera como el gran reto de la humanidad, y ni mucho menos un problema vital en su densidad (me lo temía por mis apreciaciones y conversaciones en Delhi). ¿Intereses especiales de población hindú? En su amplia capacidad hortera, les fascinan los centros comerciales, más que nada para evitar escombros y mendigos. ¿Preocupaciones? El calentamiento global (qué guay, cómo mola preocuparse por eso), la corrupción y el terrorismo de Pakistán. ¿Rupias? Les gusta más hablar por teléfono que a una suegra desocupada, y pasan la vida recargando el puto móvil (no obstante, las llamadas son baratísimas). ¿Turismo? La piedra, el románico y el templo romano, cero, el gótico, cero, la decadencia de Palermo, cero, París, cero. Les flipa Dubai, Hong Kong y Singapur, y cuanto más petulancia, más fuentes, más brillos en los centros comerciales, más radiantes en su ordinariez. Y putas, todas las que puedan, les mola, pagando.
Y sobretodo como ya aventuró aquel, quién a los veinte no es revolucionario, no tiene corazón, quién lo sigue siendo a los cuarenta, no tiene cabeza. Pero no era indio.
Aunque no me apasionan, doy gracias por poder ver a un melendi por la calle. En India, salvo el Holi (http://janpath-broadway.blogspot.com/2011/02/la-india-azarias-y-la-corrupcion.html) y unos cuantos mercados, poca cosa. La universidad no es un caldero.

sábado, 26 de febrero de 2011

EL Guardián de las Estrellas.-




Un día apareció en mitad del silencio de los asteroides y dedicó su vida a amar a las estrellas y contemplar los brillos de las partículas desplegadas y las intermitencias. Fumar marihuana y contemplar aquello era relax en su máxima expresión. De vez en cuando follaba con alguna alienígena de un planeta vecino, y cuando estaba hasta los cojones, se volvía a su rutina espacial de contemplación. No obstante, no se le derramó ningún efecto de enamoramiento. El sexo era otra cosa, y el amor, para las estrellas, sobre todo para una, la más bella, que le rodeó sinuosa, con destellos azul cobalto. Hostias, cómo mola, se dijo, cuando se lo cuente a mi padre, el rey, flipará. Intentó acariciarla, pero se deslizaba entre los dedos sin dejarse atrapar. Qué cabrona. 
- Coño, te puedes estar quieta - le ordenó.
Pero la estrella se pasaba la orden por el forro de su esfera de plasma.
- Es que no has aprendido que aquí siempre es: lo que a mí me salga de lo cojones. 
La estrella huyó despavorida asistida por todo el sistema estelar de las inmediaciones.
El tipo se bajó a Mallorca a joder el planeta

jueves, 24 de febrero de 2011

Ricky Gervais, Breaking Balls.-




Siempre he pensado que el humor español era malo, y que salvaría del  mediocre guateque  a Buenafuente (y tampoco me parto la caja) y a ratos a Alfonso Sánchez y Alberto López (mundoficcionproducciones.com), sobresalientes y destacados en relación a Corbacho (histriónico y pesado), Wyoming (cargante, con hilos y agujero para soporte), José Mota (repetitivo y hortera), Micky Nadal (escandaloso y nasal) y  Pablo Motos (nada, salvo deplorable entre la trash comedy). Cuando aparece en una vida, Ricky Gervais, los graciosos precedentes se convierten en títeres de una fiesta de pueblo presentada por José Luis Moreno. Gervais, una bestia escénica capaz de convertir la grosería en élite humorística, un coñazo de ceremonia en un artificio de humor del bueno, con puyas de nivel, y de esta manera ratifico mi apreciación anterior, que por aquí todavía hay rastro de Esteso y los hermanos Calatrava, y Villa-arriba y Villa-abajo. En fin, me voy con Gervais. Su número Sharks and Nazis es genial. Busca sus tesoros por la red. Merece la pena. Por lo pronto, esto: http://www.youtube.com/watch?v=1uu12ppRbp0 . Cáustico e irónico, con todas sus tablas de animal escénico, a lo Morrisey, pero en comedia, sin miedo al foro, se fue a presentar la 68º edición de los Globos de Oro, con sus rejones y sus aparejos de picar, y toda la gracia del que desborda chispas electrificadas por su boca inteligente. Le cayeron los tabanazos de la duda interpretativa a Angelina Jolie y Johnny Depp, desconfió de la sexualidad de los miembros de la Cienciología, entre ellos, Travolta y Cruise, curiosamente pese al carácter homófobo establecido en las directrices de esa estúpida secta, y alegó a los sobornos recibidos por los organizadores del evento. Tom Hanks y Tim Allen se revolvían en la silla, correosos y enfadones por si hubiera algo para ellos en la funda de las garrochas. Y lo hubo (ver video, al final). Si Juanjo Puigcorbé estuviera allí se hubiera levantado a reventarle la cara. Eres lo peor, y lo pagarás. Esas cosas que le gustan al catalán, nuestro borbón de la tele. Pero hablamos de la gentileza de Hollywood.  Me vuelvo a desviar de la putrefacción nacional y retomo a Gervais. También le tocó el turno a Charlie Sheen. Breaking balls."Va a ser una noche de fiesta y beber a tope, o como lo llama Charlie Sheen: "desayuno".What will Charlie Sheen on New Year if a Monday holds up a prostitute in a hotel, completely drunk? Más o menos, lo verás en el video. A continuación volvió a Johnny Depp,  "Ha sido un gran año para las películas en 3D: Toy Story, Gru, mi villano favorito, Tron...", empezó Gervais. "Parece que todo este año era tridimensional excepto los personajes de The Tourist", afirmó con su copa ante un Depp comprometido y un público dividido. La prensa acomodada de las celebreties, a modo de ejemplo, Los Angeles Times, ya le está dando estopa. "Lo contrario de soso y deferente no es ser estirado y grosero". Mientras Depp sonreía más falso que Milli Banilli tras la puya a  The Tourist, Gervais mostraba su interés por la sexualidad de algunos actores de peso. Expresó su afecto para I Love You, Phillip Morris!,  película sin nominación y sacó su revolver. "Es una película en la que dos heterosexuales interpretan a dos gays, al contrario que algunos famosos cienciólogos".  A continuación Bruce Willis fue "el padre de Ashton Kutcher",  y dio paso a los premios a la Mejor película de habla no inglesa como "una categoría que en Estados Unidos no le interesa a nadie". Los desaires  de nuestro hombre, también han encendido ponderaciones de mayor calado, como el halago de Ken Tucker: "Gracias a Gervais por sus divertidas grosería y desfachatez que hace que ver una ceremonia como los Globos de Oro sea todo un gusto". 
En mitad del acto abrieron fuego las conjeturas, especulaciones que tuvieron lugar cuando el cómico se ausentó y algunos le quisieron ver humillado y risueño frente a la dirección. En la misma dirección que apuntaba Mike Hale, de The New York Times, me pregunto si alguien permitirá en el futuro que venga un maestro de la comedia a toser ironía y virus sobre los intocables. "Gracias a Dios por convertirme en ateo" fue su último suspiro. En Hollywood no están para bromas, pero las encajan gentilmente. Por ahora. Los abogados están desbordados. Y esto lleva dinamita: http://www.youtube.com/watch?v=04Lzn7BVLPM

martes, 22 de febrero de 2011

Aquí me Voy a Quedar.-


Vienen diciendo por aquí, por allá, que la literatura de nuestro país está muerta.  No alarmaría tanto. Tal vez un poco de pelusa, y rencor. Yo diría que podrida.  Y no he de ser yo un lince para intuir un problema de putrefacción, salvo que no lo achaco al autor, ni siquiera al flipado de Follett o Brown, ni a Mourinho, ni al  free porn de internet,  sino al lector envenenado con aspiraciones líricas, ese gran envidioso que busca la resonancia mediática de una novela y los contactos del autor. He ahí la úlcera y el mal rollo. La chorrada es de calibre y las intenciones dan vergüenza ajena. Vaya simpleza, cuando aquí nos conocemos todos. Fiestas, blogs, escuelas, presentaciones. A mi amigo X ya le dije que la literatura, creo entender, no es un máster, ni se parece a ICADE y la cartas de presentación y los contactos son unas horteradas de poca clase, que aliñan bien con lo grotesco. Y ni todo lo bueno se publica, ni de lo publicado todo es malo, aunque no sea yo un ejemplo para juzgar lo nuevo, pues últimamente me paso la vida literaria entre Dostoievski, Bolaño y Poe, si bien he visto cosas bonitas de jóvenes, Electronica para Clara de Guillermo Aguirre, por ejemplo, me viene de repente.  Pero a veces parece que todo poeta nuevo ha chupado pollas. Qué grosero. Sssshhhh. Que son malos de rabiar, y un escritor novel es un broker literario que sube los escalones en carrera de fondo regalando,  robando acciones y cotizando con el dueños del business. Colega, agárrate, a mí también me han mandado al carajo unas cuantas veces, o no, previo pago, pero no por ello juzgo al editor de sectario, ni me huele el mundo a pescado podrido. Ni pataleo como Linda Blair con el diablo bailón en las entrañas.  No hay más que mejor suerte, mejores trabajos y valoraciones positivas a obras que excluían la mía. Y el que quiera mamar, que mame. Sssshhhh.  Yo, mientras tanto, trataré de divertirme, y seguiré pensando: mi novela está incompleta.
Hoy voy por otra onda. Ahí va:


LOS PERROS ROMÁNTICOS

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el espacio de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
Y aquí me voy a quedar.

Roberto Bolaño








Aquí me voy a quedar


London Calling


NICE LOOK

TRAIN STATION
El firmante







Chadni Chowk




HARD

Un tipo realmente grande
Una mujer realmente bella
En el nombre de Alá
La gente de Ganesha
Aquí me planto (Ni por ediciones de 100.000)

sábado, 19 de febrero de 2011

Un Mercader en el Dirty Dick´s.-



He vuelto a Londres, tras diez años de ausencia y otro equipaje de vida a las espaldas. No obstante, aspectos esenciales de mi personalidad no se han corrompido, y por tanto no me desmerecen frente a mis afines. Me siguen gustando tanto como diez años atrás los mercados, los parques y los pubs, tres razones fértiles entre los británicos, sobre todo la última, para seguir viviendo. Por lo demás ni he ido a la Tate Modern a ver utopía y abstracción, ni al British Museum a ver la Piedra de  Rosetta, ni he visto un ápice del Big Ben, ni he cruzado el Tower Bridge. Me  he pasado la estancia entre mercados, pubs, restaurantes indios y algunas visitas a amigos. En cualidad de mercader, y en relación a mis intereses comerciales, puedo decir bien alto y claro que apenas me alargué media hora en Camden Town y veinte minutos en Covent Garden, ambos, lonjas de la globalización y la fatigosa libra. Mis inclinaciones mercantiles, en dirección opuesta a los mercados precedentes, dilataron mis horas allá por Notting Hill, Spitefields y Liverpool Street. Me reservo dar   argumentos, ubicaciones exactas, show-rooms y  características de la mercadería, por si algún perspicaz ser de la competencia hubiera hecho click en este post. Me arrimo al ascua del comercio y aprovecho para que veas esto: http://www.divisa-shop.com/divisa/alternativa2/divisa.html . No obstante, tratamos en mayor medida con franceses y nórdicos, más próximos a nuestras afinidades y nuestro zoom mercader (adoro esa palabra, mercader, mercader, mercader...). En éstas andaba yo por Liverpool Street rastreando algo que no me diera París, cuando me encontré - lastima que fuera tarde y  tuviera que tomar el tren de Victoria Station que me devolviera a Gatwick para volar de vuelta a Madrid - con el Dirty Dick´s, y sentí el deseo implacable de atravesar la puerta y beber una pinta de Bombardier. Una pub con una historia de esta naturaleza no deja de ser curioso. Cuenta la leyenda que había en Londres un ferretero, de nombre Nathaniel Bentley, con un comercio en Leadenhall Street. La tragedia, esa cosa viscosa que huele a pescado podrido, se le presentó a traición, su connatural manera, precisamente la noche previa a su boda. La prometida se murió, y Bentley quedó esclavizado de la más grave de las tristezas, con el nudo en la garganta perpetuo y preso de la suciedad y la desidia. Roto de dolor, cerró para siempre la sala donde iba a celebrarse el guateque. La amargura le fue llevando al desaliño y se fue transformando en un homeless con techo, un indigente con posibles. Cosa rara. El jabón y la ropa limpia dejaron de existir, e incluso cuando sus gatos morían los dejaba por allí, muertos, directos a la putrefacción. Es tal la dimensión dickensiana del suceso, que aventura otra leyenda, la inspiración en Bentley para crear a la señora Haversham, de la novela Grandes Esperanzas. Cualquiera sabe.
Por otra parte, sabido que en rarezas y extravagancias Inglaterra ganaría unas olimpiadas, la tienda del desgraciado Nathaniel fue invadida por los amantes de lo excéntrico, y el negocio prosperó en mitad de la mierda y la fatalidad. Un hombre rico,  indigente, sucio,  gatos muertos, mugre y ganancias. Cuando el viejo Bentley se retiró a morirse definitivamente, el propietario de la taberna Old Port VWine, previsor del pump business, compró todas las chapuzas, aceros oxidados y gatos muertos, y reconvirtió su local con toda la inmunda materia prima y los cadáveres de los ásperos mamíferos. Nacía para el mundo, el pub Dirty Dick´s, decorado con los escombros de la desgracia. 
Un mercader cruzó la puerta cual si le fuera la vida en una pinta de cerveza tostada, y preguntó por el precio de un gato muerto. Otro capítulo. Próximamente.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La India, Azarías y la Corrupción.-



Siempre he intuido la corrupción en la India, y supongo que algunas veces habré estrechado manos sucias, de gente cuanto menos inquietante, absolutamente sospechosa, pero tremendamente simpática. Lo curioso, es que una cosa nunca ha quitado la otra, incluso Raskolnikov (Crimen y Castigo), que había matado a dos viejas a hachazos tenía ramalazos amorosos de mucha candidez y mucha confitura.
Imaginad un tipo que se sabe mover, se corrompe con garantías, tiene amigos en el ministerio, incluso es pariente de Chavan, y le va la vida en las cuentas del banco de Hong Kong y en la casa estilo embajada de French Colony, con sus criados, su rotweiller y su clan familiar. Yo le veo feliz, despreocupado, sintiéndose protegido, inmerso en la fluidez de una vida donde las maniobras del dinero salen gratis y el alma no se ensucia si no hay conciencia. Además, le imagino con la mano bien armada y firme en el saludo, como los grandes tramposos. La mano flácida sirve para poco, tiene poca orientación, lo vulgar y lo desangelado ni roba, ni ama.
El pariente de Chavan podrá dar buen rollo y  regalar homenajes. La buena vida y la simpatía coordinan bien. La pobreza da mala hostia. Hay un camino fácil, ya sea un débito al favor o pura generosidad.  Recuerdo cuando estuve en el Holi, el festival de los colores, al inicio de la primavera (consistente en lanzarse polvos de pintura espolvoreados en agua, bailar al ritmo de los espasmódicos latidos hindúes y mamarse un poco), con ellos, entre sus chóferes, sus guardaespaldas, sus camareros, y sus criados. No hay nada como ir bien presentado a la India. Siempre he querido volver al Holi. Me trataron bien, a cuerpo de rey, un gran homenaje de cerveza foster, johnie walker, chicken tandoori, tikka masala, naan de curry y helado de marihuana. Grandes, los indios como anfitriones, como no he visto en mi vida. Al fondo, la gente de servicio veía divertirse a sus amos, como quien que ve una comedia de bollywood, con esa mirada limpia y conformista, esa sonrisa corpórea, sin añadidos de artificio, y esa tristeza de simas tan profundas que tienen los indios de la calle. Luego (después de hablar de Fernando Torres, Javier Moro, flotar con el helado, escuchar una y otra vez los alegatos de la economía hindú y el cricket, beber de todo, hablar de bellezas nórdicas y ver a las mujeres de los ricos silenciosas y aburridas)   nos llevaron a María y a mí a la finca de un fabricante textil y tras un baño en la piscina, vinieron unos criados a restregar unas plantas de aloe vera por nuestras espaldas (juro que miré con complacencia al criado que se dirigía a mí, y le rechacé con el codo la ayuda. Yo solo me apaño, don´t worry. Yo no he nacido para que me froten la espalda salvo que pague una masajista tailandesa. Sir, sir, please, decía el lacayo, feliz como un chimpancé). Hace una semana leí el asunto de las manifestaciones contra la corrupción en la India y me acordé de los sirvientes, de los amos, de la indigencia, de las plantas de aloe vera, de los negocios en Janpath y de la belleza de esas criaturas saltimbanquis de la vida en Chadni Chowk, y de Javi Sendín que también había mamado por negocios la India en varias ocasiones.
Un país donde se hizo una campaña de billetes de cero rupias con el lema "prometo no sobornar ni aceptar sobornos", en primer lugar, tiene una diferencia bochornosa de estratos sociales, en segundo, tiene una democracia de chirigota, y en tercero, tiene demasiada gente que no llega a fin de mes. Por descontado, ser funcionario tendrá su plus. Gratificaciones del cohecho. 
En fin, ahora sabemos que Ashok Chavan, otro paleto de esos que no se quita las gafas de sol ni para comer en el Imperial Hotel frente a Obama, está pringado hasta el turbante, y no lava las manos ni con aloe vera con concentrado de lejía, cuando yo pensaba que los pringaos eran los otros, el pueblo que chupa calle y masca esas hierbas energéticas, droga revitalizante cuando te has reventado los gemelos y el alma en un rickshaw. El pájaro en cuestión, es primer ministro de Maharashtra, estado cuya capital es Bombay, como bien se sabe, centro neurálgico de las finanzas y Bollywood. El semanario India Today sacaba a la luz las propiedades del colega, que ascendían a 300 millones de euros,  unas cien veces más de lo declarado. Antes de que Sonia Gandhi le mandara de penitencia al Taj-majal, pudo recibir a Obama en Bombay, consciente de su inmediata condena. La expiación estaba servida. Entre los tejemanejes del tipo, negocios con una ONG donde la compasión y el altruismo eran inexistentes, y por tanto se desvirtuaba su significado, una licencia para construir edificios para héroes de guerra (guerra de Kargil, 1999, India-Pakistán) y viudas, salvo que los pisos (valor de metro cuadrado mayor que Manahttan) fueron entregados a parientes y colegas y apenas llegaba a un tercio la entrega de la vivienda al ejército. Una vez Chavan es destituido, le reemplazan curiosamente por otro Chavan, será cosa de la casta de los chatrias , y sale a la luz el escándalo de los Juegos de la Commonwealth, un tal Kamaldi con la misma historia universal de la corrupción, los millones de euros, los desfalcos, la falsificación. Que te lo cuente Roca.  Resumiendo, sobornos a los inspectores de trabajo cuando mueren 67 trabajadores de la construcción procedentes de Bengala, el mayor fraude en la historia de la humanidad, licencias de móviles de espectro 2G con 23.000 millones de euros en pérdidas para las arcas públicas. En cuanto a las corruptelas domésticas, son el pan de cada día, una forma de vida como otra cualquiera pero jodiendo al marginado, y los planes de empleo son cutres, baratos y escasos.
Yo ya intuía que en la India los revólveres de la clase política disparaban gratis, sin peaje, y la complicidad de la clase empresarial formaba parte de la trama. Lo vi en el pueblo y lo trasladé al poder. Lo vi en la casta de los invisibles mirando las fiestas, en los basureros de Chadni Chowk, en la excelencia del anfitrión, en las sonrisas blancas de los ricos, en la lealtad del lacayo al mercader de Janpath, en la extraña sumisión de los conductores más solítcitos y serviciales que he visto y veré en mi vida y  y en las manos de aquel criado viejo que venía hacia mí con las plantas de aloe vera, corriendo como aquel Azarías de Los Santos Inocentes. Un país con Azarías, invisibles, sobornos y hambre, podría ser territorio infame y carente de honestidad, pero cuanto lo aman. Y cuanta sonrisa limpia. Y cuanta fraternidad, aunque sea de mentira. Siempre quiero volver.




jueves, 10 de febrero de 2011

El Presidente Místico.-





Contra viento y marea.

El otro día me encontré sin buscarlo, haciendo limpieza de papeles y periódicos, con el pensamiento budista de Zapatero, sé que llego tarde, la noticia es antigua, y ahora madera vieja vuelve a arder. Y me dije: a esto le vamos a dar una vuelta. No era para menos. “La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”. Hostias, voy a encender unas velas de cardamomo y unos inciensos de Jaipur, que tengo un presidente zen, y este país me lo van a cambiar, leeremos poemas de Hanshan , eyacularemos para adentro, practicaremos ikebana, aprenderemos las técnicas del kyudo, y perseguiremos incesantemente el nirvana. A ver si así voy dejando la cerveza, las olivas y el tabaco.
Yo no se si Rodríguez Zen ha investigado a fondo las tesis de Bodhidharma, ha visto muchas pelis de los sioux más trascendentales, habla con Coelho en la intimidad, folla al estilo Dragó y tiene orgasmos en las entrañas o le reza a Ganesha, no lo sé, pero sí intuyo que la tierra no pertenece al viento, ni por asomo, la tierra es del poder, de toda la vida, de Estados Unidos, de Bill Gates, de las petroleras, del Banco Mundial, de las grandes marcas mercantiles, de los especuladores, de la malicia, la perversión y el dinero. Y el viento no la agita ni con torbellinos enviados por el dios Céfiro. El viento está para dar dolor de cabeza, refrescar, navegar con vela mayor arriada, producir energía eólica y reactivar incendios, entre otras cosas, así que no es tan buena gente, ni tan guay, el viento, ni tan trascendente, que a veces, parece que lo sopla el diablo.
Si vas a la ONU en representación de España y te da un aire en la cabeza del viento millonetti, retírate antes de enunciar el discurso de los silbidos del bosque en plan Smith de Pocahontas, o hacerlo al estilo Belle´s Magical World. En Marbella todavía se están partiendo el pecho, y la Pantoja no le hace una copla al viento, ni loca, no vaya a ser que la llamen a declarar. Allí, las promociones inmobiliarias le han robado, y bien, al viento. Traspasando la barrera del ladrillo, principal responsable de los problemas que en este país se lleva el viento, hay miles de lunes al sol, viento de levante acuciante dejando tarumba al personal y aires difíciles de arriba a abajo. A freír vientos. Aunque me gusta mucho esa cita de Pepe Sancho, a mamarla.

Buenas noches, y buena suerte.